Ingredientes
4 calabacines redondos o dos alargados
1 patata pequeña
1 pimiento morrón asado
1 manojo de albahaca
1 cebolla
3 dientes de ajo
3 tomates rojos
Mantequilla
Sal
Pimienta
Aove
Preparación
45 minutos
Cortar la parte del pedúnculo de los calabacines de forma que se puedan usar como tapa y en la parte de abajo hacer un corte para dejarla plana y que quede más estable, con ayuda de una cucharilla vaciarlos y dejar una base y pared de unos 3 mm.
Cocer los calabacines en abundante agua con sal, cuando estén cocidos, es mejor dejarlos al dente, pero todo depende de nuestro gusto, enfriarlos rápidamente y escurrirlos colocándolos boca abajo sobre un paño de cocina limpio o papel de cocina.
En el agua donde los hemos cocido, cocer los restos del calabacín más medio calabacín extra cortado en dados y la patata cortada en dados.
Escurrir bien el calabacín y la patata, introducir en un vaso y añadir la mantequilla en dados y unas 5-6 hojas de albahaca, sal y pimienta, triturar y lo reservar.
Por otro lado, picar la cebolla y los ajos, sofreír en una sartén con un poco de aceite de oliva, hasta que esté pochado.
Añadir el tomate pelado y cortado en dados, sofreír e incorporar el atún escurrido, y el pimiento morrón cortado en dados, mezclar todo muy bien y dejar cocinar unos minutos. Rectificar de sal y pimienta y añadir unas 6-8 hojas de albahaca picadas.
Rellenar los calabacines con el puré de calabacín y albahaca hasta una tercera parte.
Añadir por encima el sofrito de atún hasta llenar los calabacines.
Podemos servir los calabacines fríos o bien dar un golpe de calor en el horno. Terminamos decorando con una hojita de albahaca.
Tip: es un plato que podemos tener preparado con antelación o bien dejarlo para los fines de semana.
Podemos comerlo frío o caliente dependiendo de la época del año.
Comparte esta receta